image image
Soñar

Titulada de Técnico en Educación Especial, Centro de Formación Técnica Santo Tomás, sede Santiago Centro

Campeona de tenis de mesa paralímpico

Soñar

VI UN AVISO DE SANTO TOMÁS Y ME PROPUSE ESTUDIAR NUEVAMENTE LUEGO DE UN INTENTO ANTERIOR; NO SABÍA SI ME IBAN A RECIBIR BIEN, NI QUÉ CARRERA ELEGIR PERO QUERÍA INTENTARLO. Y BUENO, ME DIERON UN 100% DE BECA POR SER DEPORTISTA DESTACADA Y PUDE ENTRAR A LA CARRERA QUE NO SABÍA QUE SIEMPRE HABÍA SOÑADO: TÉCNICO EN EDUCACIÓN ESPECIAL. FUE EN 2019 Y ESE AÑO FUERON LOS JUEGOS PARAPANAMERICANOS EN LIMA Y SALÍ CAMPEONA; LUEGO FUI A COMPETIR A REPÚBLICA CHECA, A TOKIO, A PORTUGAL Y TUVE TODO EL APOYO POSIBLE. AHORA QUIERO ESTUDIAR PEDAGOGÍA EN EDUCACIÓN DIFERENCIAL Y SÉ QUE ME VAN A SEGUIR APOYANDO.

VI UN AVISO DE SANTO TOMÁS Y ME PROPUSE ESTUDIAR NUEVAMENTE LUEGO DE UN INTENTO ANTERIOR; NO SABÍA SI ME IBAN A RECIBIR BIEN, NI QUÉ CARRERA ELEGIR PERO QUERÍA INTENTARLO. Y BUENO, ME DIERON UN 100% DE BECA POR SER DEPORTISTA DESTACADA Y PUDE ENTRAR A LA CARRERA QUE NO SABÍA QUE SIEMPRE HABÍA SOÑADO: TÉCNICO EN EDUCACIÓN ESPECIAL. FUE EN 2019 Y ESE AÑO FUERON LOS JUEGOS PARAPANAMERICANOS EN LIMA Y SALÍ CAMPEONA;

Lo más importante para mí es que en mi sede fui una más, solamente que en algunas cosas necesitaba ayuda, como una rampa o una puerta más ancha para entrar con mi silla de ruedas. Fue un mundo paralelo a la ciudad, porque uno normalmente se encuentra con muchas barreras arquitectónicas; allí realmente pude circular por donde quería.

LUEGO FUI A COMPETIR A REPÚBLICA CHECA, A TOKIO, A PORTUGAL Y TUVE TODO EL APOYO POSIBLE. AHORA QUIERO ESTUDIAR PEDAGOGÍA EN EDUCACIÓN DIFERENCIAL Y SÉ QUE ME VAN A SEGUIR APOYANDO.

En términos de inclusión, mi experiencia fue excepcional

Llegar a Santo Tomás fue una especie de giro fortuito en mi vida académica, un cambio que no planeé pero que resultó ser la mejor decisión. Mi experiencia previa en otra institución educativa fue desalentadora, marcada por dificultades que me llevaron a restringir mi búsqueda de oportunidades. En ese momento, mi enfoque estaba completamente en el tenis de mesa, un deporte al que me entregaba por completo.

Fue entonces cuando surgió Santo Tomás en mi horizonte, casi como un anuncio publicitario que me invitaba a explorar nuevas posibilidades. Sin tener claro qué carrera quería seguir, decidí darle una oportunidad, un paso hacia lo desconocido. La sorpresa llegó cuando obtuve una beca deportiva que me permitió ingresar a la carrera que, sin saberlo, siempre había soñado: técnico en educación diferencial. Así concluí mi trayecto académico y me encuentro lista para nuevos desafíos.

Desde el inicio, en el año 2019, un año lleno de competencias para mí, la universidad brindó un apoyo incondicional. En ese período, participé en los Juegos Panamericanos en Lima, donde fui campeona. La respuesta positiva de la institución, incluyendo a profesores y la jefa de carrera, fue crucial. Incluso durante los Juegos Paralímpicos de Tokio en 2021, mientras estudiaba y realizaba mi práctica profesional, la universidad facilitó mi proceso académico. Recibí tareas y pruebas con anticipación, permitiéndome gestionar mi tiempo de manera efectiva.

Durante la pandemia, continué mi formación académica mientras viajaba y entrenaba en Portugal. La flexibilidad que me ofreció la universidad para estudiar a distancia fue invaluable. Mi conexión con el tenis de mesa comenzó gracias a la Teletón, donde fui paciente. Este deporte inicialmente representaba una forma de rehabilitación y recreación, pero evolucionó hacia el alto rendimiento.

Me gradué en junio, y aunque solo me falta la titulación, mi deseo de seguir estudiando persiste. Actualmente, busco opciones para ingresar nuevamente a la universidad, enfocándome en la pedagogía en educación diferencial. Mi prioridad es continuar aprendiendo, aunque por ahora no ejerceré, ya que dedico ocho horas diarias al tenis de mesa. Mi objetivo es permanecer en la misma casa de estudios, confiando en el continuo apoyo que he recibido de Santo Tomás.

En términos de inclusión, mi experiencia fue excepcional. La universidad eliminó barreras físicas con rampas y accesos adecuados. La disposición del personal para ayudarme fue constante, haciendo que me sintiera parte integral de la comunidad estudiantil. A diferencia de la ciudad, donde las barreras arquitectónicas a menudo eran obstáculos insuperables, en Santo Tomás experimenté un entorno accesible y acogedor.

La beca del 100% que recibí desde el inicio fue un respaldo fundamental a lo largo de mi carrera, adaptándose a mis necesidades incluso cuando enfrenté desafíos adicionales debido a mi compromiso con el deporte. Santo Tomás ha sido más que una institución educativa para mí; ha sido un apoyo constante que ha facilitado mi desarrollo académico y deportivo.

image
Vi un aviso de Santo Tomás y me propuse estudiar nuevamente luego de un intento anterior; no sabía si me iban a recibir bien, ni qué carrera elegir pero quería intentarlo. y bueno, me dieron un 100% de beca por ser deportista destacada y pude entrar a la carrera que no sabía que siempre había soñado: técnico en educación especial. Fue en 2019 y ese año fueron los Juegos Parapanamericanos en Lima y salí campeona; luego fui a competir a República Checa, a Tokio, a Portugal y tuve todo el apoyo posible. Ahora quiero estudiar pedagogía en educación diferencial y sé que me van a seguir apoyando.
Tamara Leonelli

Conoce

Otros Testimonios